martes, 8 de marzo de 2011

Noosa

Empecemos con una nueva entrada playera y diréis... qué cansina con la playa, si son todas iguales, arena y mar, y en parte es cierto, tenéis toda la razón del mundo pero a mí me gusta recrearme con lo de poder ir a la playa mientras vosotros os morís de frío jajajaja (soy malvada, lo sé).

Este fin de semana fue diferente al resto porque pasamos el fin de semana completo. Cómo no, mi gafe vuelve a aparecer y mientras que los tres fines de semana que llevo en estas tierras el clima ha sido exquisito con un sol espléndido, el fin de semana que escogemos para pasarlo entero en la playa hace un tiempo de mierda! Hablaremos de ello más adelante, no se impacienten.

En esta ocasión, ésta fue la ciudad escogida, la última localidad playera de la Costa del Sol (Sunshine Coast) que cuenta con edificios pequeños, atmósfera subtropical y aire glamouroso. Se encuentra a 150km al norte de Brisbane, si eres afortunado de tener de coche te plantas allí en menos de 2horas y si eres un pringadillo como aquí una servidora, pues tendrás que coger tren y autobús, tardar 3.5horas en horas en llegar y querer casi córtate las venas, queeeeeeee noooooo (a lo de las venas jajaja).

National Park 
Viendo que el tiempo no acompañaba para tumbarse a la bartola en la playa, decidimos hacer una ruta por el parque nacional de Noosa, el más visitado del estado de Queeslands, con 4000 hectáreas y dónde se pueden realizar cientos de actividades como senderismo, escalada, buceo y surf entre otras. La parte norte del parque cuenta con 5 rutas para hacer senderismo. La ruta escogida fue la número 4, la de mayor longitud, que bordea la costa e increíblemente preciosa en un día soleado. Sin embargo, nosotros contábamos ese día con 328.4 millones de nubes que amenazaban con descargar y cómo no, cumplieron su palabra. Míralas que majas ellas.


Comienzo de la ruta...

Momento empapación suprema, de la cazadora se pueden sacar por lo menos 15 litros de agua... y eso que llevo paragüas, no digo más!

Caminar empapado hasta las orejas en chanclas, por terrenos rocosos y arenosos, cuándo está diluviendo a mansalva pues lo que se dice fácil, no es. Una vez más, mis chanclas estaban deseosas por ir a ver las casas colgantes de Cuenca y en vez de caminar parecía que estaba bailando a ritmo de Bisbal, divertido, sí. Si a eso le añadimos que a una de mis "chinitas" le entró un arrebato por ser igual que Fernando Alonso, pues la dificultad se incrementó en un 34.5%. Vaaaamos, que ahora hemos pasado de bailar a ritmo de Bisbal a mover las caderas como Shakira. La espanis bailaora me llaman!!!


Tea Tree Bay

Dolphin Point

Granite Bay

Hell's Gates (Puertas del Infierno) no puede tener un mejor nombre. Desde aquí tienes unas vistas maravillosas de los acantilados y de la bahía de Alexandria.

Y si todo es tan maravilloso... a qué se debe ese nombre? Pues porque la fuerza del viento en este punto del parque es impresionante. Y cuándo digo impresionante significa que casi aprendo a volar. No obstante, a última hora decidí dejar el aprendizaje para otra ocasión con la que contara con medios para no acabar sin cabeza (mirad los árboles...)

 
Alexandria Bay: el siguiente paso fue llegar a aquella bahía tan impresionante que habíamos visto desde la puerta del infierno. Rumbo al paraíso nublado. Cuando llegamos, pude contemplar una de las mejores playas que he visto en Australia, una playa solitaria, virgen, salvaje... una maravilla narural!




Una playa entera para ti en la que sentirte libre. Qué pena que el tiempo no acompañara pero me quedo con eso de que lo importante es estar ;) el sol me lo inventó y chim pum.


  






Nota curiosa:



Despuésde llevar toda la mañana empapada bailando a ritmo de Bisbal y Shakira por el parque nacional, una vez conseguido secarme, decido no bañarme en la playa porque no me apetece nuevamente volver a estar empapada. Bien, buena opción! Todos al agua y yo me quedo tranquilamente disfrutando del paisaje y haciendo unas cuantas fotos. Una vez finalizado el baño están todos empapados menos yo, toma toma! Continúamos la ruta y para ello tenemos que cruzar la playa de Alexandria. Okis, no problem, yo estoy más agusto que un arbusto con mi ropa seca. No pasa ni un minuto y empieza a caer el diluvio padre acompañado de un viento en contra de una fuerza considerable a tener en cuenta, que aparte de hacer imposible caminar, consigue que me cale de arriba a abajo en cuestión de segundos. En ese preciso momento pienso... si es que soy idiota profunda... me quedo sin baño, no me seco y ahora estoy como si me hubiera bañado con ropa, el 3x1 para ti por guapa! He aquí una lígera prueba...



Sunshine Beach
Una vez terminada la ruta número 4 empapados de arriba a abajo, llegamos a Sunshine Beach, playa que se extiende a lo largo del parque nacional.




El día siguiente lo pasamos en Noosa Heads, uno de los principales centros de la ciudad, que se encuentra ubicado en la parte norte. Casi toda la acción se concentra en esta parte, que cuenta con la moderna Hasting St. llena de tiendas, restaurantes y pubs glamourosos.



Fue precisamente en esta calle, mientras cenábamos en un restuarante, dónde pude demostrar mis grandes dotes con la escritura japonesa que aunque mis amigos los japos no estén conformes con mis símbolos, yo estoy más que orgullosa. En la foto se puede apreciar claramente cómo símbolo hecho por japonés y símbolo hecho por una servidora son idénticos! Si al final les voy a tener que enseñar yo cómo se escribe que cada vez me saben menos!!!


En Hasting St. se encuentra el punto de acceso a la playa principal de surf, Main Beach. Esta playa es diferente a las vistas el día anterior en el parque nacional, adaptada al turismo y más masificada (esto me lo invento porque con las nubes tan exquisitas del cielo, gente lo que se dice mucha gente no había, vamos, que podías colocar la toalla dónde te hiciera más ilusión, que problemas de espacio justo ese día no ibas a tener). Añadir, que yo prefiero mil veces las playas vírgenes, dónde abunda la naturaleza y no hay nada construido por el hombre. No obstante, me sorprendió que encontrándose al lado de una de las arterias principales de la ciudad costera, siga siendo una playa auténtica, rodeada de naturaleza y sin resorts amenazando la costa... Contemplen ustedes mismos...



Fue en esta playa dónde me bañé bajo la cansina lluvia. Creo que es la primera vez en mi vida que me baño en la playa con lluvia pero una vez aprendida la lección del día anterior, decidí que no me pasaba lo mismo dos veces seguidas. La sensación de bañarte cuándo el tiempo no acompaña es genial! Siempre hay una primera vez para todo, o eso dicen... y yo sigo descubriendo cosas tan simples cómo ésta a mi edad... pero qué feliz soy!


Y para finalizar el día, y volver a casa con buen sabor a boca de que hay gente que vive muy bien y que tú eres un pringadillo que vive en un piso de 30 metros cuadrados, estuvimos dando una vuelta por los pedazos chalecitos que tienen algunos afortunados aquí, con sus puertos y sus playitas privadas, sí señor!



Envidia??? Qué vaaa, nosotros somos felices contemplándoles, qué no se diga!!!


1 comentario:

  1. Vaya, que mala suerte que el tiempo no acompañara. El sitio tiene muy buena pinta. Tendrás que volver cuando haga sol, ¿no?

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